sábado, 2 de mayo de 2015

Tipos de tubos de pvc

Un ancestral conjuro mantenía al sol y la luna distanciados por la noche y el día.
El sol ansiando abrazar a su amada, lucía con fuerza esperando que la calidez de sus rayos llegaran a su amada.
La luna, resplandeciendo en su lívida Tubos de pvc, iba lanzando besos con la esperanza de que llegaran hasta los belfos de su amado; que al no llegar hasta su destino, quedaban prendidos en la bóveda celestial como estrellas.
Y así iban pasando los días, los años y los siglos.
No perdían la esperanza, pero ambos sabían que se iba difuminando en el tiempo.

Hasta que un día el sol, ansiando tanto que su Tubos de pvc luna sintiera sus brazos, esperó y retraso su ocaso.
El celeste espacio que extendía sus confines a lo lejos del horizonte, iba cambiando en intensidad; rompiendo en jirones que sangraban en añil para ir cubriendo poco a poco el firmamento.
Y el sol seguía esperando. Y creyendo que tanta intensidad de color podía atenuar su fuerza, brillaba y resplandecía con más tesón. Así fue como los pequeños resquicios de cielo que el crepúsculo aún no había cargado de penumbra, pigmentados por la pasión del astro solar se tiñeron de bermellón y carmesí.
Como un desesperado abrazo y beso que los rayos extendían esperando el momento que su amada apareciese.
Dudas reflejadas en las cristalinas aguas de la realidad; calzadas de puntas, ágiles y felinas.
Instantes en los que las luces de neón se apagan, acabada la función. El vacío, la oscuridad cerrada, caen sobre el escenario de la vida.
Mientras ella, intentan reencontrar el fulgor del triunfo, exorcizando ovaciones derrochadas en momentos álgidos, postrada a los pies de las luces de la ciudad.

Acerbas lágrimas surcando el rostro, fundiéndose en el pequeño lago de cisnes fantásticos en vuelos de cometas, como si fueran su última función.
Momentos frágiles que extienden el puente, para que una quebradiza alma cruce; derrotada, olvidada, vencida y acabada al lado oscuro de la vida.

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